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BIM como estándar: qué es, para qué sirve y por qué hoy es una necesidad

En los últimos años, el sector de la arquitectura, la ingeniería y la construcción ha experimentado una transformación profunda. La complejidad de los proyectos, la presión por reducir costos, los plazos cada vez más ajustados y la necesidad de construir de forma más sostenible han puesto en evidencia las limitaciones de los métodos tradicionales. En este contexto, BIM (Building Information Modeling) ha dejado de ser una tendencia para consolidarse como un estándar de trabajo imprescindible.


Pero ¿Qué es realmente BIM?, ¿para qué sirve en la práctica? y, sobre todo, ¿por qué hoy ya no es una opción sino una necesidad?


¿Qué es BIM?

BIM no es solo un software ni un modelo en 3D. BIM es una metodología de trabajo colaborativa que permite crear y gestionar un modelo digital inteligente de un proyecto a lo largo de todo su ciclo de vida: desde la concepción y el diseño, pasando por la construcción, hasta la operación y el mantenimiento.


A diferencia de los planos tradicionales en 2D, un modelo BIM integra información geométrica y datos técnicos: materiales, costos, tiempos, especificaciones, rendimiento energético, mantenimiento y más. Cada elemento del modelo (un muro, una losa, una puerta o una instalación) no solo se dibuja, sino que contiene información.


Esto significa que cualquier cambio realizado en el modelo se actualiza automáticamente en todos los planos, cortes, vistas y cómputos relacionados, reduciendo errores y retrabajos.

Modelo de aplicación BIM, por fases

El modelado de información de construcción (BIM) es un enfoque colaborativo para la creación y administración de un proyecto constructivo.


Su propósito es concentrar toda la información del proyecto en un modelo digital de información desarrollado por todos sus agentes.


BIM representa un avance de los sistemas convencionales de diseño que se fundamentan en planos, pues incluye datos relacionados con la geometría (3D), el tiempo (4D), el costo (5D), el medioambiente (6D) y el mantenimiento (7D).


Para qué sirve BIM?

La utilidad de BIM se refleja en todas las etapas de un proyecto:


1. Diseño más preciso y coordinado

BIM permite que arquitectos, ingenieros estructurales, especialistas en instalaciones y otros actores trabajen sobre un modelo coordinado. Esto facilita la detección temprana de interferencias (por ejemplo, entre estructuras e instalaciones), evitando problemas que tradicionalmente se descubrían recién en obra.


2. Mejor control de costos y tiempos

Gracias a la información integrada, BIM permite vincular el modelo con:


  • Costos (5D): metrados automáticos y presupuestos más precisos.

  • Tiempos (4D): simulación de la secuencia constructiva y planificación de obra.


Esto se traduce en una toma de decisiones más informada y en una reducción significativa de sobrecostos e imprevistos.


3. Optimización de la construcción

Durante la fase de obra, BIM se convierte en una herramienta clave para la gestión y coordinación. El modelo sirve como referencia común, mejora la comunicación entre equipos y reduce la improvisación en campo.


4. Gestión y mantenimiento del edificio

Una de las mayores fortalezas de BIM es su valor a largo plazo. El modelo final puede utilizarse para la operación y mantenimiento del edificio, facilitando la gestión de activos, reparaciones, remodelaciones y ampliaciones futuras.


BIM como estándar: más allá de la tecnología


Hablar de BIM como estándar implica entender que no se trata solo de usar un programa específico, sino de adoptar una nueva forma de trabajar colaborativamente y por etapas. BIM promueve:


  • Trabajo colaborativo y multidisciplinario.

  • Mayor transparencia en la información.

  • Procesos más eficientes y trazables.

  • Mejores decisiones basadas en datos.


Por esta razón, muchos países ya han incorporado BIM como requisito en proyectos públicos, estableciendo normativas y lineamientos que buscan elevar la calidad de la construcción y optimizar el uso de recursos.


¿Por qué hoy BIM ya es una necesidad?


1. Proyectos cada vez más complejos

La arquitectura y la construcción actuales ya no se limitan a diseñar espacios funcionales; implican la coordinación precisa de múltiples disciplinas como estructura, instalaciones eléctricas, sanitarias, climatización, eficiencia energética y normativas locales e internacionales.


BIM permite integrar toda esta información en un modelo único y centralizado, donde cada elemento contiene datos técnicos, constructivos y operativos. Esto facilita la toma de decisiones desde etapas tempranas, mejora la comunicación entre equipos y evita la fragmentación típica de los métodos tradicionales basados solo en planos 2D.


En proyectos de mayor escala (como edificios mixtos, centros comerciales o conjuntos residenciales) BIM se convierte en una herramienta clave para mantener el control del proyecto sin perder coherencia técnica.


2. Reducción de errores y riesgos

Los errores detectados en obra suelen traducirse en retrabajos, sobrecostos y retrasos, afectando directamente la rentabilidad del proyecto y la relación con el cliente.


Gracias a la detección de interferencias, la metodología BIM permite identificar conflictos entre sistemas antes de construir: tuberías que chocan con vigas, instalaciones mal ubicadas o errores de coordinación entre especialidades.


Además, al trabajar con información precisa y actualizada, se reducen riesgos:

  • Técnicos, al validar soluciones constructivas.

  • Económicos, al prever costos y cantidades reales.

  • Legales, al contar con un respaldo digital claro y trazable del proyecto.


BIM transforma la gestión de errores de un enfoque reactivo a uno preventivo.


3. Competitividad profesional

Hoy el mercado exige mayor rapidez, precisión y transparencia. Clientes, inversionistas y entidades públicas buscan proyectos mejor planificados, con menos imprevistos y mayor control de costos y plazos.


Dominar BIM ya no es un “plus”, sino una habilidad clave para mantenerse vigente. Muchas licitaciones y proyectos privados lo exigen como estándar, y los profesionales que no lo adoptan pierden oportunidades frente a equipos más preparados digitalmente.


Para estudios y constructoras, BIM también representa:

  • Mejor imagen profesional.

  • Procesos internos más eficientes.

  • Capacidad de asumir proyectos de mayor complejidad.


En un entorno competitivo, BIM se convierte en un factor diferenciador real.


4. Sostenibilidad y eficiencia

La arquitectura sostenible ya no es una tendencia, sino una responsabilidad. BIM facilita el análisis del desempeño del edificio incluso antes de su construcción, permitiendo evaluar:

  • Consumo energético.

  • Iluminación natural.

  • Uso eficiente de materiales.

  • Ciclo de vida del edificio.


Con esta información, es posible tomar decisiones más conscientes que reducen el impacto ambiental y optimizan recursos, sin sacrificar diseño ni funcionalidad.


Además, BIM apoya una visión integral del proyecto, alineando eficiencia económica, ambiental y social, lo que resulta especialmente valioso en proyectos que buscan certificaciones o estándares de sostenibilidad.

Conclusión

BIM ha pasado de ser una innovación atractiva a convertirse en un estándar indispensable en la arquitectura y la construcción. No solo eleva la calidad del diseño y la ejecución, sino que transforma la manera en que los profesionales conciben, coordinan y gestionan los proyectos a lo largo de todo su ciclo de vida.


Adoptar BIM es apostar por una construcción más eficiente, colaborativa y sostenible. En un entorno donde el margen de error es cada vez menor, trabajar con BIM ya no es una opción: es una necesidad.


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